No me pidas que te diga
El color de tus ojos,
Ni que te describa
Las belleza de tus rasgos.
Pídeme que enuncie
La dulzura de tu mirada,
Que mis oídos deleite
En tú palabra dulcemente expresada.
No me pidas que escriba
Sobre tú cuerpo tan bello
Ni que describa
El color de tu cabello
Que por mi boca sea proclamada,
De tu bello ser la grandeza,
En mirada y sonrisa reflejada
Que al mundo enteró embelesa.
Pídeme, cosas miles,
Pero no me obligues,
Que tu belleza sin par,
Pueda yo dejar de amar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario