Vistas de página la semana pasada

miércoles, 29 de junio de 2011

Reflexión Sobre la Amistad

Mis queridos amigos:
¡Que hermosa es la amistad!
¡Que gran don!
¡Que hermoso regalo de Dios!

Una hermosa ocasión para mostrar al mundo (que tiene tanto odio) el amor desinteresado, el verdadero amor, el amor de la virtud. Hermosa ocasión para ser testigos del amor de Dios y reflejar en nuestra amistad el amor de Cristo que no nos llama «siervos», «sino amigos» y por nosotros dió su Vida en la Cruz.
Ciertamente la relación de amistad es una relación de amor y de un amor que no busca ni el interés, ni el placer, sino el bien y la perfección del ser amado. Cristo dió su vida  para que podamos cumplir la misión de «ser perfectos como el Padre que esta en los Cielos es perfecto». La amistad esta llamada a la virtud, a dar todo para poder juntos alcanzar la meta. A vivir el amor en la plenitud «no hay mayor amor que el de aquel que da la vida por los amigos». Vida que debe entregarse para la virtud, aquello de los jóvenes santos «¡antes morir que pecar!», «¡antes morir que mi amigo se condene!».
En este sentido merece un párrafo el ejemplo de Santa Maria Gorreti, quien había llegado a amar con amor de amistad a Alejandro, quien luego sería su verdugo. Ella no solo resistió el pecado en si misma, sino que a cada momento mientras el verdugo no dejaba de insistirle para el pecado y amenazarla de muerte,  ella resistía y le recordaba que Dios no quería así las cosas, y que ese era para el motivo de su condenación: “es pecado... iras al infierno”. Alejandro llevo a cabo la condena a la vida física de Maria, esta la aceptó antes que pecar, y en agonía perdono a su agresor, a quien consideraba su amigo. Ella misma intercedió en el Cielo y Dios le permitió aparecérsele en sueños en la cárcel y logro además que se convirtiera y viviera santamente hasta su muerte. De seguro ellos ya están juntos en el Cielo. Es allí donde los amigos deben estar juntos al final de este peregrinar.
Relación de amor, la amistad, que hace más fácil el duro peregrinar en esta vida, por ella nos sentimos fuertes en los momentos en que las fuerzas humanas se acaban, porque en el amigo encontramos la imagen del amor de Dios y de alguna manera el nos recuerda la presencia que Dios esta  siempre presente a nuestro lado, que no solo nos acompaña, sino que nos alza en sus brazos y nos mantiene en el camino.
Ciertamente son los amigos el mejor regalo del amor de Dios y la amistad el más grande desafío para el hombre.
Los amigos se aman, con un amor distinto al del mundo y en un escalón mas bajo que el amor esponsal, de hecho este contiene al amor de amistad. Porque los amigos se aman deben saber decirse no solo “te quiero” sino “te amo”, en ese amor verdadero que es el gran, inmenso don de la amistad.
Gracias amigos por amarme como amigos y espero poder ser brindarles siempre la verdadera amistad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario