Amada mía:
El hombre ha nacido para amar a la mujer. A lo largo de su vida seguramente serán varias, el objeto de su amor, sin embargo a cada una la amará de manera distinta, pero solamente podrá enamorarse de una.
Yo he amado a muchas, pero hubo solo una mujer que obtuvo de mi todo ese amor que llevaba guardado. Solo de una mujer me he enamorado y ella será para siempre mi amada.
Ese ser de quien hablo, no es otra persona mas que vos, pues nadie podrá arrogarse haber sido amada por mí de la manera como tú lo eres.
En apenas un instante, la dulzura de tu mirada, la suavidad de tu voz, la ternura de tu rostro, la simplicidad de tu cuerpo cautivaron a mi amor y lo elevaron hasta los más sublimes sueños.
En apenas un instante, te convertiste en la musa que inspiró las más bellas poesías que haya escrito en la vida.
En apenas un instante, tu ternura me envolvió de tal manera, que me convirtió solo en amante. Amante de tus ojos, de tu sonrisa, de tu cuerpo, de todo tu ser de mujer
En apenas un instante todos los deseos vinieron a mi mente. Deseos de tenerte a mi lado, de estrecharte entre mis brazos, de tomar tu mano, de fundirnos hasta la eternidad en un beso y que nuestras miradas nunca dejen de cruzarse. Deseos de una vida juntos y miles de sueños sobre nuestro futuro.
Sin embargo, fue en apenas un instante, cuando todos los sueños se desmoronaron. Una simple palabra salida de aquellos labios que deseaba besar, una palabra llena de ternura y dulzura, pero a la vez una palabra que atravesaba el corazón, echó por tierra todos los sueños. Ya no habría ni caminata, tomado de las manos, bajo las sombra de tupidos árboles; ya no, besos robados, al contemplar una rosa; siquiera una charla abrazados en el encanto de un parque. Ya nada de eso ocurriría.
Un no rotundo, aunque dulce, nos arrojaba a un seco río y al golpearnos entre las piedras despertábamos a la realidad.
Sin embargo y a pesar de la herida que duele en cada latido, pues se sabe amante de un corazón que lo rechaza, aquel corazón abierto por la llaga de la espada del rechazo, seguirá latiendo con intensidad al escuchar tu nombre, cuando mi mente vuelva por un instante a aquellos lugares donde nos conocimos, porque aunque en cada latido sufre por no ser amado, sin embargo se niega a dejar de amarte. Se niega a dejar de esperar.
Y no es solo mi corazón quien se niega al desamor, es todo mi ser que desea seguir amándote, y lo hará hasta el día que le llegue el momento de rendir cuentas, y si allí me preguntan cuanto y a quienes he amado no podré explicar la magnitud de mi amor por vos.
Hoy, como aquel Octubre, quiero volver a decirte que te amo. Hoy mas que nunca quiero que sepas que moriré con un solo nombre en mi boca y ese será el tuyo.
Esta carta fué escrita con el objeto de participar en un concurso en el año 2007
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